Fotos: Star Castle Distribution

A partir de esta semana, la película EL LLANTO DEL DIABLO se encuentra en las salas de cine de México y uno de los grandes atractivos de la misma es que cuenta con la producción de Slash, además de su participación en la banda sonora y música incidental.

“Es una historia en la que menos es más. No es una película de acción, es una cinta en la que exploramos los terrenos macabros, lo que hay en lugares muy oscuros. Es algo que no podemos ver, algo que nos intriga. Quería exponer la naturaleza extraña y lúgubre de las personas y la sociedad. Quería hacer algo que mostrara lo que verdaderamente nos asusta”, explicó Slash.

“Mis gustos siempre han sido muy oscuros, no es que yo sea una persona oscura, simplemente me atraen las cosas que no son necesariamente suaves o tiernas. Cuando era niño compré un disco de The Grateful Dead porque tenía una calavera en la portada, sin saber qué clase de música encontraría en el álbum”, agrega.

“Mi pasión siempre ha sido en lado sexy y oscuro del rock. ‘Whole Lotta Love’ es una de las canciones más sucias y sensuales que se han grabado en la historia. Black Sabbath nos mostró el lado de horror a la música de una forma fantástica. Incluso los Stones han navegado aguas oscuras. Entre más pesada la música más capas encuentras pintadas con una brocha satánica”.

Slash trabajó en la música incidental de la película, junto con el compositor Nick O’Toole. Myles Kennedy también participa con su voz en una canción de la banda Sonora. 

Sin trucos baratos. Sin títeres. Y personajes que preferirías ver vivir que morir (aún si de hecho mueren, y horriblemente). Estas fueron las reglas no divulgadas que los productores Michael Williams, Rob Eric y Slash empezaron a desarrollar el primer largometraje de la firma Slasher Films. Ellos sabían que querían una historia que pudiese aparentemente sucederle a cualquier familia americana. Lo que ellos no querían era la típica historia de “sigue al líder”, y religiosamente espantosa película o cualquier cosa con una respuesta fácil o pobremente pensada.
 
“Odio las películas en las que lago llega al planeta tierra, ataca y aunque pueden volar millones de millas a través del universo, de algún modo podemos matarlos con un detergente plaguicida,” dijo Rob. “No entiendo cómo es que siempre salvamos al mundo… En ésta, no hay salvación, Y eso es parte de la diversión porque la película puede lanzarte una pregunta dura: ‘¿Cómo es que esto va a parar?’”.

Slash no era un extraño a la industria del entretenimiento; ampliamente considerado uno de los más grandes guitarristas de todos los tiempos por éxitos como “Sweet Child o’ Mine” y “Welcome to the Jungle,” Slash había recientemente expandido su alcance, experimentando con nuevos artistas, ramificando hacia los videojuegos, y tras una oportuna fiesta de Halloween en Los Ángeles donde surgió la idea de una firma de filmes de terror, él, Michael y Rob decidieron embarcarse en los filmes de terror con un acercamiento clásico e intelectual.
 
“Hablamos esa noche del estado de las películas de terror en este tiempo en particular, comparado a los clásicos de los años treinta, cuarentas, cincuentas, sesentas y setentas. Y no hay una diferencia distintiva,” dijo Slash. En vez de eso, Slash quería enfocarse en “hacer películas que son escalofriantes basados en la narración de historias, dando tiempo a contar una realmente buena historia y encarnando personajes.”
 
“Su conocimiento era algo escalofriante,” dijo Michael. “Desde nuestra primera conversación acerca del tipo de filmes que queríamos hacer, me di cuenta que estaba sentado con los dos más grandes bichos raros del terror en el mundo… Me di cuenta que encajábamos naturalmente.”
 
Con un guión completo, los productores de enfocaron en armar un reparto. Los padres a la cabeza de la familia de este filme, los Brandfords, actuaron como todo de fuerza motora al ánimo des-envolvente de la historia y como resultado, los productores sabían que una presencia ancla sería necesaria en el rol de ya sea el padre o la madre. Michael llegó con la idea de acercarse a Anne Heche.
 
Ella era natural para el rol de Wendy. Desde filmes recientes como RAMPART y CEDAR RAPIDS hasta  DONNIE BRASCO, I KNOW WHAT YOU DID LAST SUMMER, y el refrito de Gus Van Sant PSYCHO, Anne había provocado consistentemente una profundidad sorprendente y trajo la realidad de en carne y hueso a cada personaje que ella interpretó. Con Wendy, Anne se coló hasta el personaje de una madre amorosa y ocupada con facilidad, apaciguando al televidente hacia una sensación falsa de seguridad acerca de su destino y el destino de su familia. 
 
La producción comenzó en mayo en 2012 justo al norte de Nueva Orleans, Luisiana, en un pueblo llamado Covington. Con una avenida principal picaresca y una sensación de pueblo pequeño justo al norte de Lake Pontchantrain, el equipo de “El Llanto del Diablo” se instaló en el interior de una vieja galería de arte en el centro. Covington fue un paradero para Stull, todos los árboles altos y las fachadas antiguas, con un espíritu de Norman Rockwellian que mantuvo al reparto y equipo en el momento.
 
Desde el inicio hasta el final, Slash, Michael, y Rob, junto con Anthony trajeron una sensación clásica aunque nueva al cine de terror. En su centro, EL LLANTO DEL DIABLO fue un filme lleno de temor, pavor y saltos; esta fue un antiguo escalofrío construido en los cimientos de la emoción visceral pura, dónde la cosa más aterradora que ver gente morir… es esperar que no lo hagan. Como un nuevo capítulo en el folklore americano, el pequeño pero profundo pueblo de Stull, Kansas probó ser el lugar perfecto para preparar la base de Slasher Films.
 
Dirección: Anthony Leonardi III
Guión: Jonathan W.C. Mills
Producción: Slash
Cast: Anne Heche, James Tupper, Ethan Peck