Todos los músicos saben esto. Pero un nuevo reporte de una entidad académica en Canadá - Rotman Research Institute – indica en su más reciente estudio que las personas que tocan algún instrumento musical durante su adolescencia y mantienen su práctica por al menos una década, exhiben un desarrollo superior del cerebro y una mayor capacidad cognitiva cuando se es mayor. La razón, es que el “entrenamiento” musical desarrolla una protección extra en el cerebro que dura y se mantiene por varias décadas.

“Las actividades musicales ayudan al desarrollo del cerebro, a crear una mayor capacidad cognitiva y ahora vemos que el cerebro se extiende y expande cuando existe una práctica constante de actividades musicales a temprana edad y que se mantiene por muchos años”, explicó el autor del estudio, el doctor Gavin Bidelman.

Bidelman y su grupo hizo un extenso análisis entre dos grupos de adultos con buen estado de salud y con edades entre los 55 y 75 años, con muchos aspectos en común, excepto uno: un grupo de individuos había recibido entrenamiento musical durante su infancia, mientras que el otro no. El equipo realizó diferentes pruebas cognitivas, habilidades motrices y ejercicios de lengua y habilidades lingüísticas que superaron con mayor facilidad que el grupo sin pasado musical.
Los resultados demostraron que los adultos con historia musical fueron un 20 por ciento más rápidos y efectivos en los ejercicios. El equipo ha creado la teoría, basado en estos estudios, que el cerebro se “conserva” mejor cuando recibe entrenamiento musical.

“Vimos un comportamiento del cerebro mucho mejor de quienes han sido músicos frente a quienes no lo son”, explicó Bidelman.