Es fácil leer, cuando uno busca información sobre producción de guitarras en el estudio, que ésta o aquélla técnica son más o menos habituales, que si colocas el micro de tal forma frente a la rejilla y tal distancia puedes esperar estos o aquellos resultados; que al gran productor Pepito de los Palotes le encanta poner 20 micrófonos frente al altavoz para probar cuál suena mejor, o que si quieres versatilidad y opciones lo mejor es emplear varios micros al grabar para luego poder combinarlos a gusto durante el proceso de mezcla.
 
Bien, todo estupendo, y muy útil, pero... ¿qué micrófonos? ¿Cuáles son los más empleados cuando se graban guitarras y cuáles deberían estar sí o sí en tu colección? Tanto si tienes un estudio casero, como si apuntas más alto, te convendrá conocer a algunos de los sospechosos habituales en esto de la microfonía guitarrera. Estos son, sin duda, algunos clásicos imperdonables en cualquier gran estudio, con los que se han captado la gran mayoría de todos esos tonos que has escuchado en tantos y tantos discos.
 
No te vamos a decir que tengas que tenerlos todos. En algún caso sería algo directamente prohibitivo. Pero contar con alguno de ellos sí debería ser una prioridad, y conocer el resto te servirá, al menos, para afinar la búsqueda de alternativas.
 
Shure SM57
Si aún no tienes uno de estos, por favor, deja de leer ahora mismo y corre hasta tu tienda de instrumentos o electrónica musical más cercana y compra uno. No, en serio, ahora mismo. Ya. De verdad. ¡Corre!
 
¿Ya has vuelto? Perfecto. Te habrás dado cuenta de que no te has arruinado precisamente comprando un SM57. Debes saber, además, que por ese precio ridículo tienes entre tus manos un clásico, una de las herramientas más indispensables, habituales y salvavidas con las que puedes contar en tu estudio en lo que a grabar guitarras se refiere. Te aseguramos que el 80% de las veces, con un 57 es más que suficiente para conseguir un buen tono de guitarra. ¿Cómo lo ves?
 
Se trata de un micrófono dinámico con el que lo mismo podrás grabar que hacer unas cuantas chapuzas en tu casa sin que se inmute lo más mínimo. Bueno, exageramos: al tercer clavo igual el micro se resiente... Bromas aparte, es un micrófono resistente, barato y fiable. Tal vez precisamente por esas razones, se ha convertido en un estándar. Hay quien lo considera la opción vaga del técnico de sonido, pero su respuesta en frecuencias se ha mostrado una y mil veces como adecuada para la guitarra: ligero corte en graves que doma el efecto proximidad cuando lo pegamos a un altavoz, medios-graves controlados, pequeño realce en frecuencias medias-altas que ayuda a abrirse camino en una mezcla densa... De hecho, aún quienes aborrecen de un SM57 en solitario, no dudan en combinarlo con alguna otra opción. ¡Por algo será!
 
Sennheiser MD421
Dentro de los micrófonos dinámicos, el Sennheiser MD421 es otro de los principales culpables en la guitarra de rock que estás acostumbrado a escuchar. Se usa también mucho en baterías (timbales), y muchos técnicos y productores lo eligen antes que el SM57. Lo cierto es que tiene una respuesta en frecuencias más amplia, respeta más el contenido más grave (grave y medios graves) y, aunque muestra también cierto realce en la parte alta, los agudos están un poco más controlados. Tiene un filtro de graves variable, herencia de cuando se empleaba en usos radiofónicos para voces, aunque en aplicaciones musicales es casi mejor no tocarlo. Y su diafragma algo más grande que el del 57 ofrece un color diferente especialmente en posiciones fuera de eje frente al altavoz, además de aguantar igual de bien altos volúmenes a distancias cortas.
 
Electro-Voice RE20
Seguimos con los dinámicos y otro clásico indiscutible: el EV RE20 es el micrófono favorito para guitarras de productores de la talla de Steve Albini, por ejemplo. Tiene también una respuesta en frecuencias muy amplia, pero más plana que otros habituales como el 57 o el 421, con un contenido sanote en bajas frecuencias, medios graves suaves y agudos calentitos sin realce aparente. Esto lo hace idóneo bien para combinar con micrófonos más estridentes en la zona alta, o cuando buscamos un sonido más natural. Se comporta, además, estupendamente en lo que a efecto proximidad se refiere.  
 
Neumann U87
Muchos ingenieros de sonido y productores prefieren micrófonos de condensador para grabar sus guitarras.  Habitualmente, micrófonos de condensador de membrana grande. Las razones, como siempre, tienen que ver con el rango de frecuencias deseado: un micrófono de este tipo presenta una respuesta mucho más amplia y plana, lo que está especialmente bien si necesitas capturar bastantes graves y mucho detalle sin estridencias en la zona media y alta.
 
Una de las principales elecciones cuando se requiere un micro de este tipo es, por supuesto, el Neumann U87, que ha llegado a convertirse tanto en estándar para grabación de voces (todo gran estudio tiene al menos uno, aunque solo sea por su reputación), como para guitarras. Por desgracia, no es precisamente un micro que pueda entrar en el presupuesto de muchos estudios caseros o semi-profesionales.

AKG 414
Más asequible es el AKG 414, del que existen un buen puñado de revisiones y que es asimismo un habitual en cualquier estudio. De hecho, es un auténtico todoterreno. Por alguno existe una máxima entre técnicos de sonido que dice que “si no sabes qué micro ponerle, ponle un 414”. Por esto, precisamente, no es que se trate de un micrófono específico para aplicaciones guitarreras, pero sin duda es una de las opciones recomendadas y ampliamente usadas profesionalmente cuando se necesita un condensador de membrana grande. Ya sabes, respuesta amplia y plana. Un básico.
 
Royer R121
Los micrófonos de cinta (ribbon) son cada vez más populares en la grabación de guitarras. No son precisamente una novedad: Eddie Kramer habla maravillas del Beyerdynamic M160, con el que asegura haber grabado a todo el mundo que ha pasado por sus manos en varias décadas... Pero desde que hace años comenzaran a resistir altos niveles de SPL, su fiabilidad ha aumentado y han podido aprovecharse sus características sonoras. Para algunos, guitarra eléctrica y micro de cinta son una pareja en ensueño... y el Royer R121 ocupa un lugar destacado entre los pretendientes.
 
Mucha culpa en esto tiene el patrón polar que acostumbran a tener estos micros sea de figura de 8. Esto imprime un carácter particular, ya que el micro captura también el sonido ambiente... de hecho, suelen tener una respuesta más brillante en la parte trasera. El R121, además, soporta hasta 135 dB SPL (no lo pegaríamos al ampli, de todos modos...), y ofrece una respuesta amplia, sedosa y suave, que para muchos resulta mucho más orgánica que el habitual micro dinámico o de condensador.
 
¿Y tú? ¿Tienes algún micrófono de cabecera para tus grabaciones de guitarra caseras? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!