A Neil Young, a lo largo de su carrera, se le ha visto con diferentes guitarras Gibson: desde una Flying V, con la que giró en el 73 con el álbum Time Fades Away, hasta una Les Paul Junior que en realidad pertenece a su técnico de toda la vida, Larry Cragg, o una Les Paul Goldtop del 53. Sin embargo, cuando hablamos de uno de los autores más importantes de la historia del rock y la música norteamericana, más que de “guitarras Gibson”, deberíamos hablar de “guitarra”, en singular. Porque su instrumento principal, el que es casi parte indisoluble de su propia persona es uno y solo uno: la Les Paul a la que apoda cariñosamente “Old Black”.
 
Se trata de una guitarra con más historia a sus espaldas que muchos de los guitarristas en activo de los últimos 40 años. Se convirtió en su instrumento principal a finales de los años 60 del siglo pasado, haciendo su entrada triunfal con el disco del 69 Everybody knows this is nowhere y protagonizando la inmensa mayoría de sus trabajos posteriores desde entonces. A primera vista, puede que no parezca lo que es, pero se trata, nada menos, que de una Les Paul Goldtop de 1953.
 
Old Black puede escucharse en discos como Rust never sleeps, American stars ‘n’ bars, o el inagotable After the gold rush. Y en su larga trayectoria en manos del genio canadiense ha sufrido un buen puñado de alteraciones y modificaciones. La primera, queda claro para cualquiera familiarizado con la historia de la Les Paul, en su acabado.
 
Old Black no era negra en origen. Como decimos, se trata de una Goldtop, el único acabado disponible cuando nuestro instrumento más emblemático entró en producción en 1952. Entonces solo equipaba pastillas P-90, cosa que cambió en el 57 cuando se introdujeron las humbuckers. Un año después, comenzaron a aparecer nuevos acabados y colores, con la introducción de la Les Paul Standard Sunburst.
 
Pese a que esta característica de Old Black la hace muy apropiada para el autor de temas como Heart of Gold, lo cierto es que cuándo adquirió su acabado en negro es un misterio. Neil Young la adquirió ya con esa modificación hecha. Y no le faltó tiempo para acometer unas cuantas más.
 
Young consiguió a Old Black durante su etapa en Buffalo Springfield, y ya entonces tenía un sonido distintivo. Young mantuvo, y siempre ha mantenido, la pastilla P-90 original en la posición del mástil, pero no tardó demasiado en cambiar la del puente por una single coil Dynasonic. Más tarde, esta fue sustituida a su vez por una mini-humbucker de una Gibson Firebird del 72, según ha explicado su técnico, el ya mencionado Larry Cragg.
 
Por otro lado, a Old Black se le instaló un puente Bigsby que puede escucharse ya en acción en algún corte de Everybody knows this is nowhere. Además, la guitarra tiene un golpeador especial de aluminio, que sustituyó al original de plástico con que venían de serie las Les Paul Goldtop. La razón de esta modificación es que Neil Young es un enamorado del feedback, y este golpeador hace que este aparezca con mayor facilidad.
 
Existe también bastante especulación en torno al mástil de Old Black, principalmente por el acabado de la incrustación en su pala, que presenta, medio tapado por la pintura, lo que parece ser una espiga de trigo. Éste motivo se usó en los mástiles Gibson entre 1961 y 1968, lo que apuntaría a alguna modificación en la guitarra original antes incluso de que llegara a manos de Young. Lo que para algunos pondría en duda la integridad vintage del instrumento, al guitarrista no le ha impedido componer hitos clásicos del rock con ella, despeinarnos a todos concierto tras concierto, ni desgastar la pintura del mástil tras décadas de uso y abuso.
 
Por último, quizás la modificación más inusual de Old Black sea el switch que tiene montado entre los controles de volumen y tono. En principio parece que es un interruptor de bypass, para que la señal de la guitarra salga directamente, sin tocar más circuitería que la necesaria, cuando Young quiere conectarla en alguno de sus pequeños amplis de los 50, puesto en modo “aturdir” para crear ese sonido gigante suyo tan característico.
 
En resumen, un instrumento a la altura de la leyenda del propio Neil Young.