Sí, sí, todos tenemos muy clara la imagen icónica de Jimi Hendrix. Y sí, todos sabemos que lo que el mundo recuerda en sus manos no es precisamente una Gibson. Pero... ¿a cuántos guitarristas conoces que toquen un solo tipo de guitarra? ¿Desde cuándo somos tipos fieles (guitarrísticamente hablando, que nuestras mujeres no se confundan...)?

Como a todos, a Jimi lo que le apasionaba no era tocar una guitarra, sino tocar la guitarra. Por sus manos pasaron muchos tipos y modelos: unos han quedado grabados a fuego junto a su imagen para la posteridad, presentes en muchos de los hitos de uno de los mejores (si no, aún hoy, el mejor) guitarrista de todos los tiempos. Otros, tal vez menos afortunados a la hora de recibir la luz de los focos, o simplemente menos frecuentados por el artista, a veces se antojan hasta extraños o ajenos para los menos empollones de la carrera de Hendrix. Pero pasaron por sus manos con asiduidad, y fueron protagonistas también de algunos grandes y brillantes momentos de un guitarrista irrepetible. Entre estas guitarras menos aparentemente hendrixianas están, por supuesto y especialmente, unas cuantas Gibson. Si nos preguntáis, parece que Jimi las usaba principalmente para momentos más blueseros, como sus interpretaciones de Red House. Y hasta donde nosotros sabemos, nunca les prendió fuego. Si esto quiere decir algo o no, nunca podremos saberlo...

Gibson Flying V

Fácilmente, el otro modelo de guitarra con el que podría asociarse a Hendrix. Aunque solo sea porque usó una pintada a mano por él en unos cuantos momentos que han quedado debidamente registrados en vídeo y portadas de prensa. Parece ser que le gustaban especialmente por el doble cutaway (aunque lo de cutaway en una Flying V parece quedarse muy corto...), ya que esa forma que todos hemos llegado a amar hace especialmente fácil el darle la vuelta a la guitarra para encordarla al revés, como hacía Jimi, sin perder acceso a los trastes más altos.

Los especialistas en Flying V's y Hendrix parecen coincidir en que el guitarrista usó profusamente tres modelos diferentes: una del 67 – la que él mismo pintó a mano con unos patrones psicodélicos que son ya historia del rock... -, una del 68 con acabado Tobacco Burst, y una custom made realizada especialmente para zurdos del 69. La del 67, que llevaba Vibrola, la usó asiduamente durante un año, antes de ser sustituida por una SG Custom. Cuando la regaló, se hizo con la del 68, que acabó siendo reemplazada por la del 69, con la que pudo vérsele en el legendario concierto de Isle of Wight.

 

Gibson Les Paul Custom

Mucho menos conocida es la Les Paul Custom del 55 que tenía Hendrix, aunque actualmente resida en un museo, el EMP Museum de Seattle. Y sí, a ésta también le daba la vuelta para cordarla al revés, sin cortarse un pelo ni arredrarse porque el acceso a los trastes altos fuera poco menos que una tarea titánica. Por otro lado, probablemente por eso no duró demasiado en sus manos. Por la documentación gráfica que puede encontrarse, esta Les Paul la usó durante 1968, puede que mientras barajaba si podría o no sustituir a su Flying V, antes de lanzarse definitivamente a por la SG. En su mítica actuación de Woodstock puede verse esta guitarra, aunque en las manos de su viejo amigo Larry Lee: montaba dos pastillas P-90 y un puente Bigsby.

Gibson SG Custom

Blanca, con tres humbucker, palanca de vibrato y preciosa. Así era la Gibson SG Custom del 67 que usó Hendrix durante la mayor parte del 68 al 69. Su uso está ampliamente recogido en documentos videográficos, aunque seguramente uno de los más conocidos sea el paso del guitarrista por el show de Dick Cavett, en color, además, en el que Jimi tocó Izabella y Machine Gun con su SG Custom (¡a buscar en Youtube!). Aunque hay otros, como el del show en Estocolmo que puedes ver un poco más abajo. Muy habitual era también verle sacar esta guitarra para atacar su Red House, como puede comprobarse en dicho vídeo.

No es difícil imaginar que el atractivo de la SG para Hendrix podría venir, como en el caso de la Flying V, de su amplio doble cutaway, que facilitaba enormemente el convertirla en una guitarra zurda y tener buen acceso a la parte alta del mástil. Aunque sin duda, para un guitarrista tan experimental como él, las tres humbucker con el clásico diagrama de controles de Gibson (dos potes de volumen y dos de tono) debían resultarle interesantes. La guitarra está hoy en día en posesión del Hard Rock Café, y ha estado expuesta en varios de sus restaurantes. Hasta qué punto la habría seguido usando Hendrix y qué maravillas podría haber compuesto con ella, es algo que, lamentablemente, nunca llegaremos a saber...