Una de las novedades Gibson para este año 2015, y una de las que ha despertado más interés, wows y ohs en el último NAMM Show, es sin duda la nueva línea de monitores de referencia para estudio: los Les Paul Reference Monitors.  Estos nuevos altavoces, tan recomendables en entornos profesionales como caseros, están ya recibiendo buenas críticas. Con lo que ya pueden presentarse no solo como unas buenas referencias, sino con las mejores referencias…
 
Por ejemplo, de un medio veterano como Soundandvision.com, que en su reciente reseña de los monitores Les Paul decía de ellos que “de buenas a primeras, los logos [Les Paul] no están ahí porque sí. Se trata de unos monitores muy buenos, que están a la altura de la calidad inherente a su nombre”. 
 
En el fondo, el origen de estos altavoces está en el continuo homenaje que merece un pionero como Les Paul: no solo diseñó y dio nombre a una de las guitarras más icónicas de la historia de la música, sino que entre sus muchos logros estuvo la loca idea, entonces, de la grabación multipista. Un proceso en el que todos los actores implicados – músicos, ingenieros, técnicos, productores… el oyente final – comparten una necesidad, y un sueño, común: un buen par de escuchas en el que confiar, en el estudio o en casa, para supervisar, crear, mezclar o disfrutar, finalmente, las canciones, la música fruto de un esfuerzo común.
 
Los Les Paul Reference Monitor pretenden ser precisamente esto: unos monitores válidos para cualquier persona involucrada profesionalmente o como aficionado con la música y el sonido. De esta forma, las nuevas escuchas de Gibson se ofrecen entres formatos diferentes, según el tamaño de su woofer: de 4, de 6 ó de 8 pulgadas, cubriendo así las diferentes necesidades, especialmente en reproducción de graves, de cada tipo de usuario.  El de 4” es una buena opción para escritorios, mientras que el de 6” pasa por un gran todoterreno, ideal para la gran mayoría de aplicaciones. El de 8 pulgadas, por su parte, es el adecuado para grandes espacios, o para cuando el contenido en graves es especialmente crítico en el material con que se trabaja.
 
Los tres modelos son activos, biamplificados, y presentan un tweeter de 1” de titanio bañado en carbono en forma de diamante, que es capaz de entregar unos agudos cristalinos, de manera que se puedan tomar decisiones de mezcla precisas trabajando con ellos. Con un rango de frecuencias entre los 37 Hz y los 47 kHz, los Les Paul Reference Monitors ofrecen un espectro más que suficiente para escuchar de forma fidedigna todas las áreas críticas de la mezcla musical… y más allá. En esto influye también un cuidado diseño de su bass-reflex con puerto frontal, y una potencia de amplificación con suficiente headroom como para que no se genere distorsión, con una relación señal-ruido por encima de los 92 dB y un nivel SPL de pico máximo de 117 dB. Recuerda, saturar un ampli de válvulas está bien, saturar un preamplificador a la hora de grabar puede estar bien. Saturar un monitor de referencia es lo último que quieres si buscas una mezcla profesional, o disfrutar de una grabación musical con la calidad que merece.
 
Los nuevos altavoces incluyen controles para ajustar, además de volumen, graves y agudos, por si necesitas adaptarlos a las necesidades concretas de tu sala. Y cuentan con conexiones RCA, y balanceadas TRS y XLR.
 
Pero, sin duda, una de las características que más llaman la atención de estas escuchas, son su acabado Les Paul único, con un frontal que reproduce fielmente la tapa arqueada y flameada de arce de una guitarra histórica. Una forma directa de aportar una buena porción de clase y estilo rocanrol a cualquier estudio, control-room o salón de casa. En la reseña que citábamos al principio, SoundandVision.com lo explican perfectamente: “El diseño te atrapa desde el primer vistazo. Los tres tamaños de monitor están disponibles en cherry, tobacco sunburst o cherry sunburst… Sencillamente, espectacular”.
 
No se pueden tener mejores referencias.