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Ya lo hizo con Sound City, el documental que produjo y dirigió después de enamorarse y adquirir la mítica consola Neve de los también míticos Sound City Studios, donde Grohl grabara junto a Nirvana aquel fundacional Nevermind. Lejos de conformarse con rodar una retrospectiva al uso, Sound City acababa haciendo las veces de diario de sesión de la grabación de la que sería su banda sonora, en la que participaron un buen puñado de grandes nombres del rock de ayer y hoy y, por supuesto, Foo Fighters como banda residente.
 
Lo último de Grohl, y de Foo Fighters, se llama Sonic Highways, un documental episódico para HBO en la que, mientras se hace un recorrido al legado musical de Estados Unidos, los Foo graban un disco en diferentes localidades y estudios de leyenda. Con la intención de constatar que el sitio en el que uno graba es determinante en el resultado, debido a la herencia del lugar. Una peripecia un tanto arriesgada que, de momento, con tres episodios en el aire, parece funcionar francamente bien, tanto en lo televisivo como en lo musical.
 
Que bandas tan grandes como Foo Fighters, que hoy en día son uno de los pilares del rock, pero que no siempre han gozado de una posición tan solvente, estén dispuestos a correr riesgos y salirse de la norma es algo de agradecer. Y, para celebrarlo, hoy nos asomamos un poco a los recovecos de su historia como banda para contarte diez cosas que, tal vez, no sabías sobre  la banda. ¡Que lo disfrutes!
 
La guitarra de Dave
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Sí, esa con la que se le ve constantemente en directo y en videoclips, la ES-335 azul con agujeros en forma de diamante. Bueno, en el fondo no es exactamente una 335, sino una Trini López de la que se ha hecho una versión custom para Dave: la DG-335. El líder de Foo Fighters ha usado guitarras Trini López durante casi toda la trayectoria de la banda, en cada disco, y desde hace años también sobre los escenarios. Dave ha llegado a hablar de ellas como “el sonido de Foo Fighters”
 
El señor del bigote: Butch Vig
Si estás aterrizando en el pequeño universo particular de Foo Fighters con Sonic Highways, igual no tienes muy fichados a todos los que aparecen. Puede que el señor del bigote, ése que intenta poner orden en las sesiones de grabación, el productor, básicamente, te suene pero no acabes de ubicarle. Es Butch Vig, con el que Dave Grohl y los Foo llevan unos cuantos años afianzando una relación más estable que muchos matrimonios bien avenidos.  Todo empezó hace más de 20 años, cuando Butch produjo el Nevermind de Nirvana. Años más tarde, Grohl y él empezaron a colaborar, y desde entonces no hay quien les separe, habiendo este producido Wasting Light y Sound City.
 
El origen del nombre
Dave Grohl ha dicho muchas veces que odia el nombre de la banda. Se lo puso en un momento, cuando sacó el primer disco, en que no quería que nadie relacionara ese proyecto con su nombre. Se trata de un término que se usaba durante la II Guerra Mundial para referirse a objetos volantes no identificados.  “El nombre más estúpido posible para una banda”, ha llegado a decir Grohl.
 
El primer disco
Ya que hablamos de él, conviene señalar que aquel primer disco con una pistola de rayos en la portada lo grabó enteramente el propio Dave. De cabo a rabo: todas las baterías, guitarras y bajos los tocó él, y todas las voces son suyas. ¡Y aún hubo fans de Nirvana que le criticaron por sacar un disco!
 
La mamá de Dave
Se la ha podido ver en el segundo episodio de Sonic Highways, pero no es la primera vez que aparece en cosas relacionadas con Foo Fighters. Para empezar, su hijo la hizo participar en el videoclip de Breakout. La verás haciéndole un gesto poco amable a su hijo por conducir a paso de tortuga. Y, bueno, en fin, aquella Virginia a la que canta Grohl en el tema Arlandria de Wasting Light bien podría ser su madre, y no el estado federal, ¿no?
 
Artistas del rider
Entre promotores, Foo Fighters cuentan como una de las bandas más amable y creativamente exigentes en cuanto a riders se refiere. Durante la gira de 2011, por ejemplo, el de los Foo era un libro a todo color en la que se explicaban mediante juegos y chistes – casi como si de un libro infantil se tratara – las necesidades de la banda.
 
Los orígenes de Taylor Hawkins
Antes de unirse a Foo Fighters, a Taylor se le comenzaba a conocer bastante bien como baterista por haberse encargado de la batería para artistas como Alanis Morrissette. Actualmente, además, mantiene algunos proyectos paralelos como la banda de versiones Chevy Metal o la nueva formación The Birds of Satan, estrenada este mismo año.
 
Chris Shiflett, del punk al country
El guitarrista solista de los Foo fue anteriormente ni más ni menos que guitarrista en la célebre banda No Use For A Name, a la que se unió en 1995. También militó en Me First and the Gimme Gimmes, antes de unirse definitivamente al proyecto de Dave Grohl en 1999. Lo que no quita para que Shiflett lleve un tiempo explorando otra faceta como guitarrista, al frente de la banda de country (sí, country) Chris Shiftlett & The Dead Peasants.
 
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Dave es Satán
Bueno, al menos lo ha sido un par de veces. Primero en el videoclip para el tema Tribute de Tenacious D, la infame y descacharrante banda del actor y humorista Jack Black. Después volvió a vestir cuernos y pezuñas en la película de Tenacious D, The Pick of Destiny, marcándose un temazo y un duelo con Jack Black y Kyle Gass antológico.
 
Queens of the Stone Age
Foo Fighters han pasado por varias crisis como banda: cambios en la formación, enfados, problemas de salud... Lo que tal vez no sepas es que el mismo Dave Grohl estuvo durante un tiempo a punto de mandar al garete su propio grupo. Fue, precisamente, durante el tiempo que colaboró como baterista con la banda de Josh Homme, Queens of the Stone Age, con la que grabó algunas de las baterías más memorables del stoner en el disco Songs for the Deaf. Años más tarde, en otro hiato, esta vez pacífico, de Foo Fighters, volvieron a encontrarse bajo la bandera de Them Crooked Vultures.