Compartir local de ensayo es un trabajo duro. A todos nos gustaría tener nuestro propio local, dedicado única y exclusivamente a nuestra banda. Pero lo de compartir suele ser una necesidad impuesta por diversos factores: economía personal, precios de los espacios, disponibilidad de los mismos... Especialmente en estos tiempos que corren en que la crisis ha hecho estragos y para muchos músicos lo de tener que pagar por un rinconcito en el que tocar con su grupo y, ya de paso, tener a mano los instrumentos y cachivaches principales, puede convertirse en todo un lujo imposible de sostener.
 
Por tanto, como decimos, compartir se convierte en algo imperativo. Pero no siempre es fácil. Es decir, es fácil encontrar un local en el que convivir con otra banda, o un grupo que esté buscando con quien compartir espacio y gastos. Lo que no es tan sencillo es que esa relación entre formaciones dure. Si las cosas dentro de un mismo grupo a veces pueden resultar complicadas, todos sabemos que añadir unos cuantos egos más a la ecuación puede generar algunos problemillas. O problemones.
 
Con esa vocación cívica y social que nos caracteriza, vamos a ofreceros unas cuantas normas básicas de convivencia entre bandas dentro del local. Y no, se trata solo de hacer unos cuantos chistes o daros algunos consejos a los que hacer oídos sordos. Hoy, amigos, os traemos nuestras propias tablas de la ley del local de ensayo. Palabra de Gibson, chicos, palabra de Gibson
 
 
Respetarás los instrumentos sobre todas las cosas
El primer mandamiento es bastante obvio, claro. Un local de ensayo contendrá al menos un instrumento por cada miembro de cada banda, si no varios. Así que, en un espacio relativamente pequeño, se juntarán varios bajos, guitarras, una o dos baterías, quién sabe si varios teclados, y una colección de amplificadores. Todos hemos visto y pasado por uno de esos momentos de “voy a sentarme en la batería de éstos” o “¿y si pruebo un momentito el mega Marshall del otro grupo?”. Otro clásico: “agh, se me ha roto una cuerda y no tengo de repuesto... bueno, cogeré la guitarra de la otra banda que está aquí llamándome con su canto de sirena”.
 
Mal. Todo mal. La primera norma de convivencia es que cada instrumento o amplificador tiene dueño. Y si no lo eres tú, no deberías tocarlo. No es que el guitarrón ése aparcado en una esquina vaya a explotar porque lo toques, pero, demonios, ¿y si le pasa algo? No es ya que la responsabilidad sea tuya, sino que le estarás haciendo una faena terrible a otro músico. Una que, a poco que lo pienses, te fastidiaría mucho que te hicieran a ti. Así que, si no tenéis ningún tipo de acuerdo hablado y bien atado al respecto, deja en paz el equipo de la otra banda. Por el bien de todos.
 
Apagarás y encenderás la PA en el orden adecuado
Personalmente, hay pocas cosas que me pongan más nervioso en un local de ensayo que ver a músicos con poco o ningún respeto por el equipo, en general. Parte de ese respeto se demuestra preocupándose por cómo se deben enchufar y desenchufar las cosas de forma óptima para alargar su vida útil y evitar averías. Por ejemplo, si la PA o equipo de voces que tenéis en el local incluya altavoces activos, recuerda que éstos tienen que encenderse después de encender la etapa de potencia, y apagarse antes de ésta. Es la forma de evitar clics y pops, y de que, algún día, un cono reviente por falta de cuidado y no solo fastidies el ensayo de tu banda, sino también el de vuestros compañeros de local.
 
Mantendrás el espacio ordenado
No puedo asegurarlo de otros lugares, pero en España, desde donde escribe esto el arriba firmante, los locales de ensayo suelen ser relativamente pequeños. Aún siendo espacios a compartir por dos o tres bandas. Esto significa que el orden es vital para que el local no se convierta en un lugar impracticable en e que tener que hacer piruetas y cabriolas para llegar a la batería o encender un ampli. Y el orden es algo que requiere práctica y atención constante. Pon un poco de cuidado y desarrolla buenas costumbres: designar un espacio de almacenaje para cada banda y respetarlo, no dejar tirados cables o pedales en cualquier parte, no aprovechar huecos libres para almacenar equipo que no sea estrictamente necesario (es tu local, no tu almacén), etc.
 
Honrarás el local usando el maldito cubo de basura
La otra cara de la moneda es la limpieza. Por favor, no convirtáis vuestros locales de ensayo en pocilgas. Todos hemos sufrido las cerdadas de otras bandas con las que hemos compartido local. Y algunos, seguro, hemos puesto también de nuestra parte alguna vez, por mucho que nos avergüence ahora, para que el lugar estuviera a punto de una clausura por sanidad. Poned un cubo de basura. O dos. Vaciadlos con asiduidad (estableced turnos entre grupos para ello, por ejemplo) y exigid que todo el mundo los use. Me sé de alguno que, harto de ensayar entre suciedad por culpa de los compañeros de local, acabó vaciando un cubo de basura sobre el equipo ajeno. Es triste llegar a eso, y las consecuencias no son bonitas, precisamente...
 
No fumarás
Puestos a hablar de limpieza, es una buena idea el mantener el local con un ambiente salubre dejando el fumar para las pausas fuera del mismo. Si todo el mundo en las bandas que compartan local fuma, tampoco hay que ponerse demasiado exquisito. Pero lo cierto es que un ambiente sin humos, cenizas, ceniceros repletos (porque pocos se acuerdan de vaciarlos) y sin olor a tabaco es más agradable para el trabajo en grupo. Solo hay que acostumbrarse y hacer un pequeño esfuerzo.
 
No cometerás actos impuros
O lo que es lo mismo: el local de ensayo no es un picadero al que llevar churris, novias o groupies. Ni tampoco ese último reducto en el que acabar una noche de fiesta a las 6 de la mañana cuando no queda nada más abierto en la ciudad. Que sí, lo del sexo, drogas y rocanrol lo tenemos todos grabado a fuego en algún rincón de nuestro cerebro. Pero el local, y más si lo compartes con otra banda, es un lugar de trabajo. De trabajar rock, sí. Pero la fiesta te la llevas a otro lado si eso, chaval.
 
No robarás
Vale, en fin, ¿realmente hace falta decir algo más?
 
Cederás ensayos si las circunstancias lo requieren
Cada banda lleva su propio ritmo y su propia agenda. Que muchas veces no es compatible con tener que compartir un local: conciertos a la vista que requieren más ensayos de los habituales por diversas circunstancias, grabaciones en ciernes que exigen también más horas de local, etc. Si la otra banda del local os pide por favor que cedáis algunos de vuestros días asignados porque necesitan más horas de práctica, sé una persona decente y hazles el favor. Piensa que, en algún momento, te puede hacer falta a ti el tiempo extra...
 
No cambiarás la agenda sin consultar
Dicho lo cual, no es buena idea cambiar la agenda de ensayos sin consultar con la otra banda. Sienta muy mal acudir en tu día de práctica asignado, y encontrarte que el local está ocupado por el otro grupo. Así pues, lo primero que hay que hacer es establecer esa asignación de días. Y, después, si necesitas cambiarlo, consultas siempre primero con el otro grupo.
 
Pagarás puntualmente
Otro mandamiento que se explica sin necesidad de muchas más palabras. El local de ensayo cuesta dinero. Seguramente habrá uno o dos miembros de una o las dos bandas que hayan firmado un contrato y de quienes cuelgue la responsabilidad de pagar puntualmente, como cualquier otro tipo de alquiler. Haz el favor y paga tu parte con suficiente antelación para que, uno, no tengáis que retrasar el pago al arrendador y, dos, no obligues tácitamente a uno de tus compañeros a adelantar tu parte para no tener problemas.