Cuando descubrí la afinación automática, quedé atrapado. Me ahorró muchísimas horas desde que empecé a usar la tecnología por el año 2008, pero lo que realmente vale la pena es que no he tenido que regrabar pistas en el estudio sólo porque mi guitarra estuviera desafinada…. Además, he descubierto afinaciones alternativas, porque son muy fáciles de lograr. Aunque en general había mucha resistencia al sistema de afinación automática (y debo admitir que yo también tenía reservas), la afinación manual se ha vuelto para mí un impedimento más para tomar tu guitarra y dejar surgir tu inspiración sin interrupciones.

De todas maneras, aunque muchos ya conocen la tecnología Gibson de afinación automática, no todo el mundo sabe cómo funciona – aquí está la historia.

Cada clavija tiene un pequeño servomotor que puede ajustar o aflojar las cuerdas. Los servomotores son una tecnología muy confiable que es conocida hace varios años y los servos de Gibson G FORCE son optimizados para la afinación de las guitarras (tienen un tamaño pequeño, pesan muy poco y tienen gran velocidad), además permite que la guitarra se pueda afinar manualmente. La opción manual es muy útil en caso de que olvides recargar la batería (la cual te dará 100 afinaciones por carga) y también te permite crear afinaciones a la medida, de modo que G FORCE las pueda guardar para un uso futuro.

El controlador detecta las vibraciones de las cuerdas y mide cada una para determinar su frecuencia. Si una cuerda está fuera de afinación, el controlador envía una señal de corrección al servomotor para aflojar o ajustar la cuerda y así compensar el sonido. Para las configuraciones de afinaciones alternativas, Gibson G Force almacena los tonos de las afinaciones y envía señales de corrección basadas en esos tonos en vez de los de la afinación estándar.

Al afinar la cuerda actual, el tono de la guitarra permanece igual. Esto es importante porque hay otros sistemas de afinación automático que sintetizan el sonido de una cuerda afinada desde una cuerda desafinada. Además de cambiar el sonido, el tono físico de la cuerda puede ser diferente al que escuchas salir del amplificador.

Todas las funciones del Gibson G FORCE – las afinaciones alternativas y a la medida, afinar instrumentos que estén a tono con si mismos pero no en tono de concierto, añadir tonos compensados a las cuerdas individualmente, afinar con cejilla y demás, están basadas en el mismo principio: G FORCE mide el tono de la cuerda y manda las señales necesarias a los servomotores para que estos puedan afinar la cuerda correctamente (o incorrectamente si eso es lo que deseas).

Aparte de las nuevas funciones de G FORCE, las cuales no estaban disponibles en su predecesor (Min-ETune), se ha mejorado la opción de almacenamiento, ya que las personas cada vez son más creativas pues descubren que hay más afinaciones que la tipo “Dropped D” y la “DADGAD” (ver la Fig. 1). Ahora es posible formar hasta 36 afinaciones a la medida, dispuestas en seis bancos. Puedes cambiarlas en cualquier momento o reestablecer la configuración de fábrica.
Fig. 1: Mi afinación a la medida favorita en este momento es la D G D G D D, que es en esencia una G abierta pero sin ningún carácter menor o mayor y con más énfasis en la quinta. Uso la función Pitch Assist para crear afinaciones a la medida con cada cuerda ajustada perfectamente, pero añado la función Pitch Offset para afinar la D en la segunda cuerda (que es normalmente B) un poco bemol y D en la primera cuerda (normalmente una E alta) sostenido, en cantidades iguales para que le dé un efecto de coro cuando se tocan juntas. Si se toca un barrido a lo largo de las seis cuerdas o si se usa un slide, esta afinación es perfecta para hacer guitarra rítmica.

Esta es la historia básica del sistema G FORCE. Pruébalo – pero ten en cuenta que es altamente adictivo.