Hablamos en otro artículo de muy parecido título del vuelco que internet propinó a la industria musical, y cómo la Red se ha configurado en los últimos 15 años en un lugar ineludible para bandas, sellos, promotores, salas y cualquiera que pretenda vivir profesionalmente de la música. Para los primeros, además, internet se ha poblado de mil y una herramientas que pueden hacer más fáciles diversos aspectos de la gestión de una formación musical: desde la logística interna, hasta la relación con los fans y seguidores, la promoción y distribución de su música, o la contratación de bolos y conciertos.
 
Os mostramos allí [ENLACE al primer artículo] algunas de ellas, las más básicas e impepinables. Pero no son las únicas. Internet tiene mucho más que ofrecer al grupo inquieto y proactivo. Así que aquí os dejamos otras cinco herramientas que os resultarán sin duda mucho más que útiles.
 
Dropbox
Servicios de alojamiento en la nube hay muchos, pero Dropbox sigue siendo una referencia y uno de nuestros favoritos con diferencia. Fueron de los primeros en perfeccionar su oferta y su sistema, logrando implantarse como el “disco duro en la Red” de muchos usuarios, y su funcionamiento no ha mermado en absoluto pese a su enorme crecimiento.
 
Lo que ofrece es bien sencillo: un espacio en la nube en el que almacenar información. La cuenta básica y gratuita consiste de 2 Gb de almacenamiento, con su propia copia de seguridad, y accesible desde cualquiera de tus dispositivos electrónicos. El alojamiento se sincroniza con tu ordenador de sobremesa o portátil, de forma que tus carpetas en la nube están siempre visibles y accesibles como si fueran locales. Lo que convierte a Dropbox en una estupenda herramienta para compartir carpetas entre todos los miembros de la banda, en las que guardar demos, grabaciones de ensayos, música de referencia, documentación, artículos, reseñas escaneadas, partituras... ¡Lo que sea!
 
Wordpress
Aunque existen todo tipo de servicios y redes sociales en los que centralizar la información sobre tu banda, lo cierto es que nada funciona también como una buena y vieja página web. Hoy en día, además, no hace falta ser ningún tipo de experto en diseño o código html para poder montar una bien apañada y con aspecto profesional. Wordpress se ha erigido como un estándar a la hora de crear blogs, pero su versatilidad ha posibilitado que este sistema rompa con el formato clásico de “bitácora” (¿recuerdas cuando las llamábamos así?) y miles de sitios web se construyen ya directamente sobre él... aunque el blog no sea la razón de ser de la página.
 
Existe una versión online y otra descargable para instalar en tu propio servidor. Nosotros recomendamos ésta última por flexibilidad. Bucea entre las muchas plantillas que hay disponibles en la Red, gratuitas y de pago, y seguro que encuentras alguna que te encaja. Y en la que todo el proceso de diseño estará tan automatizado que solo tendrás que rellenar campos y elegir opciones para dar a la página de tu web el aspecto que quieras. Pudiendo, además, completarla con cientos de widgets, desde calendarios a streaming de vídeo o audio, feed de redes sociales, galerías de imágenes, etc. Busca alguna programada sobre HTML5 y se te caerá la baba...
 
Reverbnation
Se trata de una de las principales redes sociales o comunidades (ningún término la acaba de definir del todo...) dirigida a bandas musicales de la Red. Ofrece tanto un lugar en el que aglutinar todo lo referente a tu grupo, como herramientas para músicos que van desde localizadores de clubes y salas de concierto, hasta envío de newsletters, diseño de dossieres de prensa, widgets para webs, etc. Tiene un interesante buscador de conciertos por geolocalización, e incluso algunas opciones para monetizar el pertenecer a la comunidad Reverbnation. Bastante interesante, merece la pena que le eches al menos un vistazo.
 
Spotify y agregadores
Spotify es uno de los principales servicios actualmente de streaming de música, con cifras de usuarios bastante mareantes que, además, crecen cada día. Lo interesante de Spotify para una banda es que no solo permite escuchar música, sino también hacer listas de reproducción que pueden compartirse públicamente, y la opción de seguir a grupos (es decir, de que te sigan...).
 
Más allá de poder unirte a la conversación social con tus listas y tus likes y esas cosas tan 2.0 (¿o estamos ya en otra versión...?), también te interesará poder tener tu música tanto en Spotify como en otros tantos servicios de streaming, desde iTunes a Deezer. Para ello existen los llamados agregadores, a los que pagas un fee (fijo o anual, normalmente) para que coloquen tu música en los distribuidores online con que tengan acuerdo. TunerCore.com o LaCupulaMusic.com (de Barcelona estos últimos) son algunos de los más conocidos. El primero funciona con fee anual, mientras que el segundo lo hace con tarifa fija por tema y distribuidor en que colocarlos, y ambos respetan el 100% de las venta generadas para la banda.
 
Verkami
Otro recurso cada vez más, ejem, recurrente entre bandas independientes o que están dando sus primeros pasos en la complicada industria musical es el crowdfunding. Es decir, la micro-financiación de sus proyectos (grabaciones, videoclips, giras...) directamente por parte de sus fans. Lo común en estos casos es usar servicios como Verkami, uno de los alojadores de iniciativas crowdfunding más conocidos, donde se establece una cantidad mínima para acometer la empresa en la que pretenda embarcarse el grupo y las recompensas para los fans que hagan aportaciones en función de la cuantía de éstas. Los seguidores de la formación pueden entonces donar el dinero que consideren hasta alcanzar o superar la cantidad requerida, que irá a parar al grupo a cambio de su compromiso de cumplir con el proyecto y las recompensas pactadas. Otros sitios en que abrir tu propio crowdfunding son Lanzanos.com o el famosísimo Kickstarter.com.