Una de las mejores prácticas que puede acometer un guitarrista con ganas de aprender y ampliar sus horizontes, así como su repertorio de recursos y figuras, es tomar como referencia a alguno de sus artistas favoritos. Pero no conformarse con escucharle, sino dar un paso más allá y estudiar, atentamente, su técnica. Aprender temas, encontrar coincidencias y rutinas recurrentes, escalas habituales, licks que reaparecen o van evolucionando, maneras, en definitiva, de entender la guitarra que solo mediante la práctica pueden realmente asimilarse.
 
Duane Allman, nacido en Nashville, Tennessee, hace ya 68 años, es, además del alma de la época clásica de los Allman Brothers, uno de esos grandes guitarristas a los que uno debe recurrir para aprender unos cuantos trucos. Por ejemplo, en lo que a slide se refiere. Pero como ocurre cada vez que uno inicia esta senda de aproximarse con la guitarra a los más grandes, de imitarles para poder interiorizar cuanto tienen que enseñarnos, es fácil encontrarse con unos cuantos escollos. ¿Cómo consigo sonar como él? ¿Tengo que revisar mi equipo? ¿Cuáles son las claves, realmente, para que nuestro timbre y ese escurridizo tono que tanto se dice que está en las manos del que toca se acerquen un poco al suyo?
 
En el caso del gran Duane Allman, aquí van unos cuantos consejos para lograrlo:
 
Toca Gibson
Ya, la primera en la frente. Pero las cosas, como son. O, dicho de otro modo, al César lo que es del César. Y Duane Allman era un guitarrista Gibson desde que The Allman Brother’s Band comenzó a hacerse notar en el panorama musical norteamericano. Entre sus instrumentos más famosos se encuentran una Les Paul Gold Top de 1957, una SG de 1961, una ES-335 dot con un ya legendario acabado sunburst, y una Les Paul Standard en tobacco sunburst que adquirió, lamentablemente, en 1971, el año en que se mató en un trágico accidente de motocicleta. En cuanto a acústicas, su favorita era también una Gibson. Concretamente, una L-00.
 
No es cuestión de presumir, pero si Duane Allman recurría por sistema a sus guitarras Gibson, sin duda es una primera vía para llegar a sonar como él.
 
Castiga tu ampli
Duane Allman alcanzó la fama en una época en la que lo de los amplis pequeños no era precisamente lo habitual. Lo suyo era enchufar su guitarra a un Marshall de 50W con una pantalla 4x12, y ponerlo todo bien alto. Su inspiración en este sentido parece que fue Jimi Hendrix. ¿Es necesario castigar a todos tus compañeros de banda con una 4x12 o hacer la locura de tocar con ella en tu casa? No, lo cierto es que no. Afortunadamente, vivimos una gran época en el mundo de la guitarra, y las opciones para lograr esos sonidos, o cercanos al menos, son muchas. Desde pedales, hasta amplis de pequeña potencia que serán ideales para la práctica casera o, incluso, algunos emuladores de gama alta que te dejarán con la boca abierta.
 
Dale uso a tu slide
Ya lo decíamos antes, una de las virtudes principales de Duane Allman como guitarrista residía en su exquisita técnica de slide. Esta es sin duda una de las razones para comenzar un estudio de este guitarrista y, al mismo tiempo, uno de los secretos para lograr acercarse a su sonido y su forma de tocar.
 
Allman, además, prefería tocar con botes vacíos de Coridicin, un medicamento para la tos. Por suerte, ya no es necesario que acudas a tu médico para conseguir alguno, ya que varios fabricantes tienen el mercado slides de cristal imitando su forma, que ha llegado a convertirse en un todo un clásico. En cuanto a afinación, open E (E-B-E-G#-B-E) era la que Duane Allman prefería en sus guitarras. Así que, ya sabes.
 
El secreto está en la púa
O, al menos, parte de él. Si te fijas, el sonido de Duane Allman era bastante redondeado, poco agresivo en cuanto a ataque, sus notas y sus figuras con el slide se percibían nítidas, fluidas. Esto es, en realidad, responsabilidad de una técnica exquisita, de un dominio perfecto de cómo atacar las cuerdas y mutear las que no queremos que suenen en cada momento. Para lograr algo similar, puedes empezar por tocar con el lado romo de tu púa. Esto suavizará tu sonido, y le dará un poquito de cuerpo a tu tono.
 
Tira de la cuerda
Es decir, que no te quedes en escuchar a Duane Allman. Investiga y escucha a quienes influyeron al guitarrista y le inspiraron a tocar como lo hacía. Por ejemplo, a Elmore James o Muddy Waters, de quienes era fan confeso. O Blind Willie McTell o figuras del jazz como Miles Davis o John Coltrane. Todos los guitarristas, por grandes que sean, echan raíces en el legado de otros. Y realizar ese camino a la inversa puede llevarnos a nosotros a encontrar las nuestras propias.