Internet es una fuente inagotable de conocimiento. Eso lo sabemos todos. Basta con entrar en el buscador de nuestra elección, teclear un par de palabras, y todo aquello que necesitamos saber está al alcance de un clic en un par, o varios miles, de páginas de resultados. ¿Verdad? Bueno, lo cierto es que sí, pero no. Entre todos esos resultados, no siempre encontramos exactamente lo que estamos buscando. Puede que se le parezca, pero no lo es porque, básicamente, está lleno de errores, lugares comunes, o imprecisiones que solo pueden llevar a más fallos en la cadena de la comunicación. El volumen de desinformación en la Red es muchas veces abrumador. Algo que ocurre tanto con la actualidad política y social más inmediata, como con artículos históricos o instrucciones sobre el funcionamiento de, pongamos, una guitarra eléctrica, o descripciones y reseñas de productos. Como, por ejemplo, el G-Force.

Este pequeño aparato llamado a revolucionar cómo entendemos los guitarristas la afinación de nuestro instrumento es objeto de todo tipo de comentarios, como no podía ser de otro modo. Por desgracia, algunos no acaban de ser del todo precisos, cuando no inciden precisamente en datos erróneos. Así que hoy nos toca vestirnos nuestro uniforme de Cazadores de Mitos (ya sabes, a lo Mythbusters, la serie de TV americana...) y poner fin a algunas de estas confusiones en torno al G-Force:

Yo prefiero afinar manualmente. Además, no quiero una afinación perfecta, me gusta endulzarla un poco.
Aquí, un comentario bastante habitual entre quienes no acaban de congeniar con la idea tras el G-Force, hay en realidad dos mitos diferentes. Primero, G-Force permite afinar manualmente siempre que quieras. La afinación automática no es una imposición sino una opción (fantástica, en nuestra opinión). Si no enciendes el aparato, la guitarra se puede afinar a mano como si se tratara de unas clavijas tradicionales. Es decir, sin corriente, el G-Force es un afinador tradicional. Tiene, además, un ratio de 40:1, con lo que puede ser realmente preciso. Simplemente, no intentes afinar con él encendido. Y, por otro lado, aunque G-Force puede afinar con absoluta precisión, también permite crear afinaciones que no sea perfectas, y guardarlas como presets, si eso es lo que quieres.

 ¡No quiero que mi guitarra intente afinarse cuando hago un bending!
¡Nosotros tampoco! No estamos seguros de cómo ha podido circular una idea semejante, pero G-Force no es un sistema que esté funcionando en segundo plano en la guitarra, como si de una computadora se tratara, intentando mantener correctamente afinadas las cuerdas en todo momento. Es una idea que, de algún modo, ¡da un poco de miedo! Nuestra guitarra actuando a nuestras espaldas...

 No, G-Force hay que encenderlo para que funcione, afina, y se apaga en cuanto la guitarra está correctamente afinada. Y no vuelve a activarse hasta que tú decidas volver a encenderlo. No permanece acechante esperando el momento oportuno para atacarte por sorpresa con una afinación perfecta inesperada. Tranquilo.

 G-Force es lo mismo que Min-ETune, pero renombrado. Es solo un cambio de imagen.
Esto no es del todo cierto. G-Force ofrece unas cuantas opciones que Min-ETune no tenía. Por ejemplo, todos los presets pueden ser personalizados. También se puede añadir un desfase a las cuerdas, y está la función “pitch assist” para facilitar la creación de afinaciones alternativas. G-Force puede trabajar con capos, e incorpora una serie de optimizaciones para mejorar la precisión y la rapidez de afinación.

G-Force no afina las seis cuerdas al mismo tiempo.
Bueno, esto, en realidad, es cierto solo en parte. Cuando la batería está por encima del 60%, G-Force sí afina las seis cuerdas de la guitarra de forma automática al mismo tiempo. Sin embargo, si la batería baja de ese 60%, la afinación se realiza primero en tres cuerdas y luego en las otras tres. De esta forma se asegura de que cada clavija de afinación recibe la potencia necesaria para hacer bien su trabajo.

G-Force es para gente que no sabe afinar su guitarra.
Esto también es parcialmente cierto. Pero sobre todo se trata de una afirmación con un grado de animadversión difícil de entender. Por un lado, si no sabes afinar tu guitarra, es verdad que G-Force la afinará por ti. No obstante, también podría hacerse sin tener ni idea empleando cualquiera de los afinadores de suelo que todos hemos dado por supuestos durante décadas: solo hay que saber girar una clavija hasta que la luz roja se ponga verde. G-Force, eso sí, lo hará mucho más rápido y de forma más cómoda. Y, según el caso, más precisa.

En cualquier caso, son muchos los profesionales, que sí saben tocar y sí saben afinar su guitarra, los que están usando G-Force tanto en el estudio como en la carretera. En el estudio, tiempo significa dinero, y poder tener tu instrumento afinado casi al instante es algo muy bienvenido. En directo, poder mantener de forma rápida y limpia tus guitarras en perfecta forma no hace sino contribuir a que el concierto fluya con naturalidad, sin interrupciones. Especialmente cuando se emplean afinaciones alternativas, que con G-Force ya no implican, necesariamente, tener un arsenal de guitarras listas en el backstage.