Si los bateristas y bajistas a veces quedan perdidos y opacados por el frenesí que causan los cantantes o guitarristas, entonces ese sentimiento de solidaridad que se tiene por ellos también tiene que ser compartido por los managers. A veces son una figura diabólica o sombría, en otras una persona muy hábil con los números, en otras un estafador vestido con ropas de rockero, pero sí hay algo muy cierto: cada banda necesita un manager. Ellos juegan un papel determinante en el rol de cualquier grupo, para bien o para mal. A continuación un recuento de los 10 managers con mayor personalidad, éxito y sobre todo, los más cercanos a la música que han existido:

10. Irving Azoff (The Eagles, Van Halen)
Una de las figuras más poderosas en la industria moderna de la música y del entretenimiento. Azoff logró su reputación como un gran negociador con The Eagles en el comienzo de los años setenta. En el comienzo de su carrera trabajó con David Geffen, otro gran zorro de la música, antes de tomar el control y manejo de los Eagles. La máxima de Azoff era trabajar bajo la mentalidad “ellos contra nosotros” para su banda y para protegerlos. En cuanto a su reputación se le reconoce como uno de los más duros negociadores en la industria y casi siempre ganó todas sus batallas.
En 1976 Azoff negoció un nuevo acuerdo de regalías por la venta de discos por $1.50 por cada copia de Hotel California, uno de los álbumes más vendidos en la historia de la música. A pesar de su éxito, él reconoce que los tiempos han cambiado y siempre ha tratado de trabajar con el presente. Por ejemplo en el 2007 tomó una decisión revolucionaria al negocia la distribución directa del álbum de los Eagles Long Road Out of Eden directamente con las tiendas Wal-Mart. Actualmente Azoff es el Presidente de Live Nation Entertainment.

9. Simon Fuller (Spice Girls, Annie Lennox, Amy Winehouse)
Un nuevo orden en el mundo del entretenimiento demanda una nueva clase de managers y Fuller se acomodó a las nuevas reglas y cambios. El creador de la franquicia American Idol (que ha generado más de un billón de dólares en ventas de publicidad, música y mercancía desde el 2001) es uno de los managers más creativos en el negocio. Comenzó a trabajar con Paul Hardcastle y su canción “19” y luego siguió para trabajar con Annie Lennox y The Spice Girls
En el 2003, Fuller se convirtió en el primer manager en tener a todos sus artistas en el top 3 en Estados Unidos en la posición número uno, rompiendo el récord de Brian Epstein como manager de los Beatles en la década de los sesenta.

8. Kit Lambert (The Who)
Antes que ser un hombre de negocios se ha distinguido como un consejero muy hábil (especialmente en los primeros días), Lambert jugó una parte determinante en el desarrollo de la imagen y los sonidos de The Who. Fue Lambert quien impulsó a que Pete Townshend utilizara en cada show sus movimientos acrobáticos, además de motivarlo a que utilizara su talento para escribir mas en un estilo operático, incluso escribiendo un primer guion de Tommy.
Lambert persuadió a Townshend para que se consolidara como compositor, siguiendo el camino de los Beatles, utilizando temas más maduros, sofisticados, alejándose de los temas para rebeldes adolescentes, que al comienzo fueron claves en la explosión de la banda. The Who reemplazó a Lambert por Bill Curbishley en 1975, pero quedó en la historia como uno de los managers más creativos y responsable de guiar a su banda a lo más alto de su carrera.

7. Allen Klein (The Beatles, The Rolling Stones)
Es quizás el manager más reconocido de la década de los sesenta. Fue un gran negociador y tampoco perdió la oportunidad de lograr una parte del pastel para sí mismo, mientras crecían las ventas y ganancias de sus bandas. Su mayor talento estaba en el lado comercial, él prácticamente inventó la posición del Manager de Negocios. El fue de los primeros en negociar directamente con las casas disqueras en una época en la cual los artistas y managers veían con recelo la relación con las corporaciones musicales.
Llegó al mundo de los Stones por Andrew Loog Oldham, para que se encargara de sus finanzas, lo cual lo hizo fiel a su estilo. Cuando fue responsable de renegociar el acuerdo con Decca, logro un gran avance que curiosamente terminó en su cuenta personal en Estados Unidos, antes que en la cuenta de los Stones en Inglaterra. Las disputas continuaron por muchos años antes de que terminara su relación en 1972.

Además de su trabajo con los Stones, Klein llegó a los Beatles para calmar las aguas tras la muerte de Brian Epstein y se encargó de controlar el desastre financiero que fue Apple. Infortunadamente él mismo se alejó de toda la gente que lo rodeaba y luego de su “luna de miel” con John Lennon, George Harrison y Ringo Starr (McCartney nunca estuvo muy convencido de su trabajo) la banda siguió sus consejos y respaldó sus decisiones a pesar de lo controversiales que pudieran ser. Luego de finalizar su relación con The Beatles en 1971, Klein se preguntaba cual podría ser su próximo proyecto y Ringo decía al respecto: “Ringo me sugirió que quizás podría manejar un país como Estados Unidos”.

6. Andrew Loog Oldham (The Rolling Stones, Marianne Faithful, Humble Pie)
Productor y manager, Oldham es definitivamente una de las figuras más creativas del manejo de artistas en la historia del rock. Así como Brian Epstein fue responsable y el ingrediente secreto para el éxito de los Beatles, el excéntrico Oldham es su equivalente para los Rolling Stones. Inicialmente comenzó como publicista para Epstein en algunos proyectos con los Beatles, antes de conocer a los Stones y comenzar como su manager en 1963.
Un personaje creativo, innovador, fresco y auténtico que fuera responsable de que los Stones asumieran la actitud de “chicos malos” que les dio su propio lugar en la escena musical del Reino Unido. Logró también la banda se alejara de los sonidos blues y de canciones que no eran de su autoría. Los motivó a que escribieran su propio material. Hizo que grabaran “I Wanna Be Your Man” (composición de Lennon & McCartney) y que fuese utilizado como su segundo sencillo. Luego descubrió a Marianne Faithful y trabajó con Small Faces para conformar Humble Pie. Oldham tiene como otro sello personal su imagen y siempre le fue visto con lentes oscuros y un estilo original.

5. Don Arden: (Black Sabbath, Gene Vincent, The Animals, Small Faces)
Conocido como el ‘Al Capone’ del mundo del pop, Arden es el ejemplo del manager de vieja escuela. Comenzó como cantante pero pronto descubrió que los promotores hacían más dinero y en 1959 tuvo su primer trabajo realizando una gira con Gene Vincent por Inglaterra y desde entonces fue su manejador hasta 1965. Promovió algunos sencillos de los Rolling Stones antes de involucrarse con una banda de Newcastle llamada The Animals y convirtiendo su canción “House of the Rising Sun” en su primer número uno.
Pero su dureza a la hora de negociar también se reflejaba en sus actos con sus artistas. Terminó su relación con The Animals luego de un altercado en el que se fue a las manos con uno de sus managers. Lo mismo ocurrió con su siguiente banda, los Nashville Teens, cuando su pianista lo confrontó por una decisión, Arden tomó al joven artista del cuello y amenazó con lanzarlo por una ventana.
Luego siguió la banda The Small Faces, que lograron un gran éxito, pero no se reflejó en su salario, pues tan solo ganaba 30 dólares por semana. Cuando la banda buscó un nuevo manager, Arden rápidamente decidió visitar a su rival Robert Stigwood con algunos amigos suyos. Utilizando su táctica favorita de negociación llevó a Stigwood al balcón de un cuarto piso y le advirtió que no debería acercarse a ninguno de sus artistas.
En los ochenta vinculó a su hija Sharon para que aprendiera sobre el negocio y participara en alguna de las giras. Ozzy Osburne firmó con Arten y en 1982 Sharon decide llevarse a Ozzy y formar su propia compañía, situación que los llevo a distanciarse por más de 20 años. Arden finalizó su disputa con Sharon en el 2002 y en el 2004 escribió su autobiografía Mr. Big – Ozzy, Sharon and My Life as the Godfather of Rock.

4. Malcolm McLaren (Sex Pistols)
Calificado como un diabólico manipulador más que un protector de banda. Su estilo rompió con la imagen de monstruos como Peter Grant habían construido en los sesenta y comienzo de los setenta. Un rebelde de la escuela de arte, McLaren filmó películas en la universidad bajo la premisa y el mensaje “se infantil, irresponsable, irrespetuoso. Haz todo lo que la sociedad odia”.
Luego de trabajar en la escena alternativa de la moda en Londres con la diseñadora Vivienne Westwood, McLaren cambio su profesión a manager con los Sex Pistols, tras ser el fundador junto con Vivienne de la Boutique Sex en Londres. Tras probar su estilo The New York Dolls entendió que su talento estaba diseñado para sobrevivir en el mundo de la música, las compañías discográficas a través de la manipulación y la provocación.
Su primera tarea con los Sex Pistols fue guiar a John Lydon y su personaje ‘Rotten’ para que fuera un maestro en movidas publicitarias. Una de ellas fue su arresto en un bote mientras navegaba en el rio Támesis cantando la canción “Dios Salve a la Reina” en una celebración oficial para la Reina de Inglaterra. Y aunque todo lo que sucedió alrededor de la carrera de Sid Vicious, él es responsable por la creación de una de las imágenes de rebeldía en la historia del rock. Para demostrar que no fue un hombre de un solo hit, McLaren siguió trabajando en otros géneros y artistas como Adam Ant y Bow wow.

3. Peter Grant (Led Zeppelin)
Al final de la década de los sesenta, Grant representaba la nueva generación de managers. Aprendiendo de grandes maestros como Brian Epstein o el ‘Coronel Tom Parker’ hizo que las necesidades de su banda, por más insignificantes que parecieran, su prioridad número uno. Luego de una colorida juventud, en la que trabajo en bares y como actor, Grant trabajó al lado de Don Arden y realizó giras con Gene Vincent, Little Richard y Jerry Lee Lewis.
Cuando llegó el momento de acompañar a Led Zeppelin, su experiencia en el mercado americano y su mística por el trabajo lo convirtieron en pieza fundamental de la banda. Protegía sus intereses y los de su banda como ningún otro, trabajaba fuerte en la promoción de los conciertos y la venta de discos de edición especial durante las giras. Su filosofía de “Menos es más” hizo que Led Zeppelin tuviera un acercamiento diferente hacia los medios de comunicación, procurando limitar sus presentaciones en programas de televisión y evitando la salida de discos sencillos.

2. Brian Epstein (The Beatles)
El joven Brian Epstein, el muchacho gay hijo de Buena familia iba rumbo al fracaso antes de encontrarse a los Beatles en Liverpool. Luego de verlos en el club The Cavern, se ofreció a ser su manager con la promesa de conseguir un trabajo con una compañía discográfica. Los logró convencer (no eran muy organizados ni limpios, comentó sobre la banda en su libro A Cellar ful of Noise). En la banda impuso orden a sus sueños de rock and roll y en efecto logró un contrato con EMI bajo la producción de George Martin.
Fue responsable de la salida del baterista original Pete Best y la llegada de Ringo Star y luego fue testigo de primer orden en la explosión de su grupo en Inglaterra. Para alguien nuevo en el negocio logró navegar aguas turbulentas con éxito orquestando la llegada de los Beatles a Estados Unidos, con un trabajo organizado de promotores, compañías discográficas y la prensa, antes de su gran lanzamiento en el programa de televisión de Ed Sullivan.
No satisfecho con manejar la banda más gran del planeta, decidió firmar una serie de actos para su compañía. Entre 1962 y 1967 manejo 13 artistas que le entregaron 50 sencillos en el top 40 y 16 álbumes destacados entre el top 40. Pero su nombre siempre estará ligado a los ‘Fab Four’. Tal como lo dijo Paul McCartney en una reciente entrevista: “Si alguien puede ocupar el titulo de ser el quinto Beatle es Brian”.

1. Colonel Tom Parker (Elvis Presley)
Es el modelo a seguir da la mayoría de los managers en la historia del rock. Parker nació con el talento para ser tan importante como su artista. El tomó al gran talento en la historia de la música para convertirlo en todo una figura del entretenimiento. Lo hizo con las mismas bases que aprendió en el negocio del circo, donde se entretiene al  público con gallinas que bailan y muchos críticos dicen que fue el mismo estilo que utilizo con Elvis Presley en la década de los cincuenta, sesenta y setenta.
Parker fue un hombre muy hábil para los negocios, primero pensando en su interés personal y segundo en su artista. El tenia una comisión del 50 por ciento con Elvis, en un momento en el que el 15 o 20 por ciento era el promedio normal. Siempre exigió pagos por adelantado, logro el monopolio de las ventas por mercancías y tenia control total de Elvis y su relación con los medios de comunicación. Luego del funeral de Elvis en Memphis, Parker estaba en medio de negociaciones de nuevos acuerdos de distribución de mercancía. Parker, un inmigrante ilegal en Estados Unidos, nunca permitió que Elvis realizara giras fuera del país, por miedo de perder el control sobre su artista. Pero desde cualquier punto de vista, Parker fue un manager dedicado a Elvis, donde estuviera, bien fuera de gira, en Las Vegas o filmando una película. Estaba al frente de cada uno de los detalles del imperio de Elvis, sus fans, mercancía, conciertos y acuerdos con la compañía discográfica.