Ozzy Osburne nunca para de trabajar. Bien sea de gira o en el estudio él siempre está presente. Scream, su más reciente lanzamiento, tiene su estilo único y particular y con canciones como “Fearless” y “Let Me Hear You Scream” mantiene su inconfundible tono de voz y sello. Su nombre está en la historia, no solo por ser protagonista de un show famoso de tv en años recientes, ni por ser el esposo de Sharon. A continuación presentamos cinco álbumes que demuestran el valor histórico y música del Ozzy como solista.

Blizzard of Ozz (1980)
Este fue su primer trabajo como solista luego de dejar Black Sabbath. El respaldo en este disco llego por el ex integrante de Quiet Riot, el guitarrista Randy Rhoads. De este álbum quedan canciones inolvidables como “Crazy Train” y “Mr. Crowley”. Aunque este par de sencillos no tuvieron un gran impacto comercial, el disco fue certificado como cuádruple platino por sus ventas y queda en la historia como el disco más vendido de Ozzy como solista.

 

Bark At The Moon (1983)
Aun recuperándose de la muerte de su guitarrista Randy Rhoads, que falleció en un accidente aéreo durante la gira Diary of a Madman Tour, Ozzy unió fuerzas con el guitarrista Jake E. Lee para este álbum. La canción que le dio nombre al disco se convirtió en un éxito total en MTV, particularmente porque Ozzy apareció vestido en el video como un lobo, en una época en la que el video Thriller de Michael Jackson era un total fenómeno. Este trabajo posicionó a Ozzy como un artista de rock duro que podía tener buena recepción entre el público en general, incluso a pesar de los temas depresivos y fuertes de sus canciones.

 

No Rest For The Wicked (1988)
Luego de una década casi oscura para Osburne y tras un par de fallas en sus lanzamientos, Zakk Wylde entra a reemplazar a Jake E. Lee y de nuevo vuelve el sonido puro e incendiario de Ozzy. Con la canción “Crazy Babies” Osburne regresa a la escena del rock duro, mientras que con la canción “Miracle Man” logró resarcirse y liberarse de las criticas de algún sector de la iglesia en esa época.

 

No More Tears (1991)
Lemmy Kilmister de Motörhead tuvo una recordada colaboración en cuatro canciones, pero lo que más se destaca de este álbum es el tema muy introspectivo “Hellraiser”. Con canciones muy honestas como “Road To Nowhere” ubica a este disco como el auténtico regreso de Ozzy al Top 10.

 

Down To Earth (2001)
Este disco fue lanzado un año antes de que Ozzy se reinventara como estrella de TV. Down To Earth se mantiene como uno de los discos más aclamados en la carrera de Osburne. Cuenta con la colaboración del bajista de Metallica Robert Trujillo y del baterista de Faith No More Mike Borden, así como la producción de Tim Palmer. Es un disco que mezcla muchos sonidos y estilos, como la canción inspirada en la sicodelia de los Beatles (“Dreamer”) y la progresiva (“No Easy Way Out”), además de mantener la esencia de su sonido Black Sabbath en algunas baladas. Pero el mejor momento del disco llega cuando Ozzy entrega toda su voz y poder en canciones como “Alive” y “Gets Me Through”, en la que dice “Yo no soy el anticristo del hombre de acero”.